octubre 25, 2021

Datos curiosos de tus huellas digitales

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Antes de que nacieras, el patrón de curvas y espirales de tus huellas ya estaba listo, es único y no cambiará en toda tu vida. Ni siquiera los gemelos las tienen iguales.

De viejito, la piel de las yemas de los dedos se vuelve menos elástica y las crestas de las huellas se ponen gruesas. Pero eso no hace que cambien, aunque sí es más difícil tomar una huella o escanearlas.

Aunque no se sabe exactamente cómo se forman, matemáticos de la Universidad de Arizona creen que resultan de un proceso en el que están implicadas las tensiones que se acumulan en las diferentes capas de la piel mientras se desarrolla el feto en el útero. Se empiezan a formar cuando eres un feto de 10 semanas y la capa basal empieza a crecer más rápidamente que las otras dos en la punta de los dedos.

Las tensiones hacen que se formen arrugas (surcos) en la superficie. El hecho de que no haya dos con la misma huella, las hace una herramienta para identificar desde un ladrón hasta un cadáver, porque desaparecen hasta que se pudre la piel.

Los criminólogos clasifican a las huellas en tres tipos: la natural, que es la huella tal cual en tu dedo; la artificial, que es cuando la entintas y la dejas marcada en papel; y la latente, que es la que dejas en vasos, es decir, la invisible.

Fuente: Agencia Sapiens

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